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PSICOANÁLISIS LACANIANO EN BARCELONA

Escena de una película sobre Sigmund Freud,

Mónica Negri ofrece psicoanálisis en Barcelona, en el Eixample, con orientación en la enseñanza de Lacan. La consulta puede realizarse de forma presencial u online, en castellano o catalán. La primera entrevista permite situar qué lleva a consultar, qué malestar o pregunta aparece en este momento y si puede abrirse un trabajo analítico.

El psicoanálisis se orienta por una tesis fundamental: el inconsciente está estructurado como un lenguaje

Preguntas frecuentes sobre el psicoanálisis en Barcelona

¿Qué es el psicoanálisis lacaniano?

El psicoanálisis de orientación lacaniana es una práctica clínica dirigida por el lenguaje y el discurso. Se orienta a leer la lógica del síntoma, la repetición y la posición del sujeto. Es un trabajo que no aborda a la persona desde tipologías generales, sino desde la condición particular de cada caso y de aquello que insiste en su padecimiento.

¿Cuándo consultar a una psicoanalista?

Se suele consultar cuando irrumpe un sufrimiento o malestar persistente, angustia, inhibiciones, dificultades amorosas, duelos, síntomas que se repiten o preguntas que no encuentran una respuesta. Las primeras entrevistas permiten situar la lógica de lo que está en juego, buscando transformar esa queja en una verdadera pregunta por la causa de lo que ocurre.

¿La consulta es presencial u online?

Las sesiones pueden realizarse de forma presencial en Barcelona o en modalidad online, cuando el encuadre clínico lo permite. La modalidad de trabajo se acuerda en las primeras entrevistas.

¿En qué idiomas se realizan las sesiones?

Las sesiones pueden realizarse en castellano o en catalán.

¿Cómo pedir una primera entrevista?

Si estás considerando iniciar un psicoanálisis en Barcelona o en modalidad online, puedes solicitar un primer encuentro escribiendo por correo electrónico o WhatsApp, indicando brevemente el motivo de consulta y tus preferencias de horario. Este primer espacio de trabajo está orientado a la puesta en forma de la demanda, permitiendo situar aquello que te lleva a consultar y valorar si es posible producir el pasaje a la posición de analizante, condición necesaria para que pueda abrirse un trabajo analítico.

Contactar para una primera entrevista

El psicoanálisis es una práctica clínica orientada por la enseñanza de Jacques Lacan, la cual funciona como nuestra brújula clínica. Desde esta orientación, el trabajo analítico no se dirige al yo ni a una psicología de la conciencia, ni concibe a la persona como un individuo biológico, sino que opera sobre el sujeto del inconsciente, el cual se constituye estrictamente en el campo del lenguaje y del Otro.

Lacan no propone una teoría complementaria, sino un verdadero retorno a Freud. En este movimiento, opera un vaciamiento radical de la teoría: el inconsciente no es un depósito intrapsíquico de contenidos reprimidos, sino que procede del puro orden lógico. No es algo oculto en la profundidad de la mente, sino un hecho discursivo que solo adviene y se ordena como tal en el lazo con un analista. Por eso, el análisis se sostiene en la lectura rigurosa de la lógica que allí se articula.

Desde mi consulta en Barcelona, trabajo con adultos que atraviesan malestar, angustia o distintos modos de sufrimiento subjetivo, apuntando a alojar la condición de cada caso y a interrogar aquello que insiste.

Lenguaje y estructura del inconsciente

Para Lacan, el lenguaje no es un instrumento del que disponemos: nos precede y estructura nuestra realidad. El sujeto del inconsciente (entendido no como individuo, sino como el asunto o tema en cuestión) se inscribe en una red de significantes. En esa trama, el deseo está articulado, pero no es plenamente articulable; por ello, su verdad no se revela en un sentido directo, sino que exige ser dicha elípticamente o entre líneas.

 

Esquema conceptual sobre lenguaje, significante e inconsciente
Esquema conceptual sobre la primacía del significante

La primacía del significante

En la teoría de Lacan, el significante tiene primacía sobre el significado, determinando retroactivamente el sentido mediante la función del punto de capitón. Los significantes no tienen significación por sí mismos, no remiten a sentidos fijos. sino que adquieren valor en su articulación con otros significantes —en la cadena, no de manera aislada—. De ahí que el sujeto no sea dueño de su decir. El análisis no busca restaurar un sentido correcto ni adaptar al sujeto, sino producir un corte que permita sustituir el sentido por el significante, que lo organiza y sostiene. 

El sujeto dividido

El sujeto del psicoanálisis no es un yo unificado ni una persona entendida como unidad idéntica a sí misma, sino un sujeto dividido de forma originaria por su entrada en el lenguaje. No hay sujeto sin Otro, y justamente por eso el sujeto se distingue de cualquier asimilación a individuo o persona: no se trata de una diferencia de grado sino de estructura. La división subjetiva es una condición del ser hablante, del parlêtre —término con el que Lacan nombra al ser constituido por y en el lenguaje—: algo se escapa siempre en lo que se dice. Lapsus, equívocos, sueños, silencios y fallos del discurso son los lugares privilegiados donde esa división se hace legible y solo advienen como tales cuando son entramados discursivamente en una estructura doble y son dirigidos a un analista en el dispositivo clínico

Esquema conceptual sobre el sujeto dividido
Esquema conceptual sobre imaginario, simbólico y real

Imaginario, simbólico y real

Lacan articula la experiencia subjetiva mediante tres consistencias o registros: Simbólico, Imaginario y Real, anudadas por el nudo borromeo de modo que ninguno de los tres preexiste a esa articulación ni tiene sentido por separado. Lo «realidad» humana no es lo exterior, sino el montaje de lo Simbólico (lenguaje y estructura significante) y lo Imaginario (yo, a la imagen y a las identificaciones) que vela lo Real. Lo Real, entendido lógicamente como lo imposible, se define como aquello que retorna siempre al mismo lugar, pero introduciendo una paradoja clínica: al estar mediado por lo simbólico, ese encuentro con «lo mismo» nunca es verdaderamente lo mismo, configurando la repetición fallida que exige ser leída

El objeto a y la causa del deseo

El objeto a no es el objeto empírico del deseo, sino la parte extraída estructuralmente que opera como su causa en relación con el Otro/A. El deseo no debe confundirse con una metonimia infinita y siempre desplazada, ya que esto anularía la dimensión ética del sujeto y haría los análisis interminables. El deseo requiere que la cadena de demandas repetitivas logre un cierre estructural (topológicamente, un toro), permitiendo que el sujeto produzca un verdadero acto y asuma la responsabilidad ética.

Esquema conceptual sobre el objeto a causa de deseo

La interpretación y la transferencia

La interpretación introduce un corte en el discurso. La transferencia no es un sólo el vínculo interpersonal ni se agota en la instalación del Sujeto Supuesto Saber. Para que haya transferencia, es estrictamente necesaria la función del deseo del analista, cuya maniobra interviene para separar la demanda de la pulsión, aislando así el objeto a y reconduciendo al sujeto a la verdad de su inconsciente

Esquema conceptual sobre la interpretación y la transferencia
Esquema conceptual sobre fin de análisis

Fin del análisis

El fin del análisis no apunta a la adaptación, sino a producir un sujeto nuevo mediante un acto verdadero que modifique su historia y su posición frente al goce. Se trata de una práctica rigurosa que, si bien aloja la condición particular de cada analizante, no se reduce al empirismo del «caso por caso». Exige una dirección de la cura fundamentada en la estructura clínica, orientada a atravesar el fantasma y destituir la ilusión de garantía del Otro.

Encuadre

El encuadre comprende la modalidad —presencial u online—, la frecuencia, el horario y los honorarios. El análisis no se orienta por la normalización ni la adaptación, sino por la posibilidad de producir un movimiento frente a aquello que insiste —malestar, inhibición, angustia o dificultades en los vínculos—, de modo que no quede atrapado en el y en las fijaciones que lo hacen sufrir.

Esquema conceptual sobre encuadre

Si estás en Barcelona y quieres iniciar un análisis, puedes contactarme para concertar una primera entrevista.