¿Qué es la paradoja del sujeto?
Hay ciertas experiencias que decimos no querer repetir y, sin embargo, las repetimos. Soñamos con un cambio de trabajo, pero lo postergamos indefinidamente. Nos esforzamos por dejar de hacer algo —fumar, discutir, enfadarnos, hablar demasiado o guardar silencio, dejar de beber— y volvemos a hacerlo. Es como si una fuerza ajena decidiera por nosotros.
Al mismo tiempo, lo que creemos querer —cambiar, hablar, actuar, liberarnos— queda suspendido por una inhibición que no logramos explicar. El querer, en tanto ligado al deseo, no obedece a una lógica racional. No basta con proponérselo. Se tropieza con un «no puedo» que no es simplemente exterior, sino íntimo y estructural. Hay, entonces, una escena que se repite: el sujeto hace lo que no quiere y no hace lo que desea. Entre la intención y el acto se cuela una falla.
Paradoja y lógica del inconsciente
Esta escena se reproduce con insistencia. Hacemos lo que no queremos y no logramos hacer lo que deseamos. No se trata de una simple paradoja ni de un fallo de carácter, sino de algo estructural.
El no poder hacer lo que se desea —el aplazamiento, la inhibición, la evitación— no responde a una debilidad. Desde la enseñanza de Jacques Lacan, esta contradicción remite a la estructura misma del sujeto. Un sujeto dividido por el lenguaje, capturado en una escena donde el querer y el hacer no coinciden.
El sujeto «hace lo que no quiere»: podemos considerar esto como repetición de la falla entre varias generaciones, respecto de la articulación entre deseo y ley.
En su seminario La lógica del fantasma, Lacan muestra cómo el sujeto se posiciona en una escena donde el objeto petit a opera como causa del deseo. Lo que se repite no es tanto un contenido, sino una estructura. Realizar el deseo implicaría desarmar la estructura fantasmática que lo sostiene en la inhibición o en la angustia. Por eso repetir lo que no se quiere y no poder lo que se desea responde a esa lógica: el sujeto vuelve al sitio donde su deseo se articula en torno a un objeto que lo causa.
Sujeto, lenguaje y Otro
El síntoma lo demuestra. Esa formación que retorna una y otra vez no es un error que corregir, sino que debe ser leído. Se presenta como una solución frente a la falta. Por eso persiste, incluso cuando el sujeto afirma querer deshacerse de él. Del síntoma el sujeto no obtiene nada. Se trata de un efecto de discurso, una formación que responde a la lógica del Otro.
Lo que decimos querer, lo que creemos desear, puede estar muy lejos de lo que verdaderamente nos mueve. El deseo no es metonímico. Adviene cuando, por un acto de interpretación del analista en transferencia, la cadena significante se cierra en forma de bucle. Esto crea un agujero que permite interpretar el «objeto a» en su condición particular y en relación con el Otro.
El deseo está articulado, aunque no es articulable plena y definitivamente. No podemos confundirnos con la versión más difundida entre los psicoanalistas del «encuentro imposible de la satisfacción o del objeto». Todo esto debe plantearse en términos significantes (padre, madre, hijo, abuela, etc.) de una trama textual.
El síntoma no condensa solo malestar, sino también una verdad del sujeto. Repetimos conductas que nos perjudican porque, de algún modo, nos posicionan. En el síntoma se aloja algo del deseo que no ha encontrado otra vía para expresarse. No se trata de un sentido oculto esperando ser revelado, sino de una respuesta particular a una pregunta que ni siquiera puede formularse del todo.
Implicaciones clínicas
La contradicción entre querer y hacer no se resuelve con la voluntad ni con prescripciones morales. El psicoanálisis propone leer el síntoma, situarlo como efecto de una lógica, no eliminarlo. Es una forma de existencia del sujeto en su división. Y en esa falla se abre la posibilidad de una ética: no la de la plenitud, sino la del deseo como causa.
Notas conceptuales
Sobre el fantasma: se concibe como «una fórmula lógica que funciona como marco de la realidad —en tanto imposible— articulando cierto fading del sujeto frente al deseo de y con cierta condición de objeto a que adviene en el campo del Otro. Desde esta perspectiva no puede entenderse como las fantasías para sostener la excitación sexual de Freud ni como el cristal con el que se mira el mundo, ya que eso se corresponde con la noción de la fantasía inconsciente según la teoría de Melanie Klein.»
Sobre la práctica analítica: «La práctica del dispositivo analítico se vincula a un trabajo lógico de interpretación de un texto debidamente formalizado. Las sesiones no deben ser cortas, deben durar lo que la interpretación del material indique y en función del estilo del analista y del sufrimiento del analizante en juego.»
Bibliografía
- Lacan, J. El seminario. Libro XIV: La lógica del fantasma (1966-1967). Buenos Aires: Paidós, 2008.
Eidelsztein, A
- Programa de Investigación Científica de APOLa (PIC) – Español (2023). Buenos Aires: APOLa. Disponible en: https://apola.online/pdfs/PicEsp2023.pdf
- «Programa de investigación en psicoanálisis». El rey está desnudo, año 2, nro. 3, junio 2010. Buenos Aires: Letra Viva. Recuperado de: https://elreyestadesnudo.com.ar/
- Presentación sobre el Programa de Investigación Científica de Apertura (2014). Conferencias en cuatro partes.
- «Propuesta de una nueva versión del PIC de APOLa» (2024). APOLa.
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