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Escena de la serie Masters y Johnson

La sexualidad en el marco científico

Sexualidad y neutralidad científica

Al insertarse dentro del llamado “marco científico”, la sexualidad adquiere una apariencia ilusoria de neutralidad: el llamado “modelo de normalidad” obtiene así una suerte de patente científica. La ciencia, como manifestación destacada de la cultura occidental, ha sido —y sigue siendo—, especialmente en lo relativo al estudio del ser humano, en gran medida una construcción del varón. Tal como señala Thomas Laqueur en La construcción del sexo (1990), la diferencia sexual no constituye una realidad biológica inmutable, sino una construcción histórica ligada a relaciones de poder.

El modelo masculino de la investigación sexual

A mediados del siglo XX, la investigación sobre la sexualidad se trasladó a los laboratorios, donde se estudió minuciosamente qué ocurre en cada fase de la respuesta sexual, cómo se produce el orgasmo y qué función cumple cada órgano o tejido. En estos estudios, que medían hasta el más mínimo detalle fisiológico, las experiencias, los sentimientos y los deseos expresados por mujeres y hombres fueron perdiendo relevancia. Como afirma Anne Fausto-Sterling en Cuerpos sexuados (2000), la biología de la sexualidad se ha construido a partir de un modelo masculino, relegando la experiencia femenina a un segundo plano.

¿Qué importancia podía tener la demanda subjetiva de mayores caricias frente a la observación científica —supuestamente objetiva— de la realidad?

Ciencia, contexto histórico y poder

Sin embargo, la ciencia no constituye una excepción: al igual que cualquier otra actividad humana, está estrechamente ligada al contexto histórico en el que se desarrolla. Por ello, incluso el conocimiento científico está sujeto al cambio. El estudio de la sexualidad se llevó a cabo en un periodo marcado por la intensa lucha de las mujeres por la igualdad. En ese contexto, equiparar el sexo de hombres y mujeres representaba una conquista que no podía ponerse en cuestión, ya que toda diferencia era rápidamente interpretada como discriminatoria.

Fantasías, emociones y subjetividad

En ese clima, los estudios científicos dejaron de lado un aspecto esencial: las fantasías y las emociones humanas. Para estructurar un modelo de la sexualidad, se excluyó precisamente aquello que la distingue de la sexualidad animal. Si bien las emociones y las fantasías están atravesadas por la cultura, su existencia y su peso subjetivo no pueden reducirse únicamente a ese ámbito. Al hacerlo, se eliminó del campo de estudio toda la riqueza de las emociones y fantasías en torno a la sexualidad. Como plantea Michel Foucault en Historia de la sexualidad (1976), la sexualidad no es solo una función biológica, sino también una tecnología de poder que regula el deseo y la identidad.

No obstante, con la llegada del tercer milenio, las emociones, los sentimientos y las fantasías ejercen una influencia decisiva en la vida sexual de los seres humanos.

Implicaciones clínicas y terapéuticas

Las terapias y las respuestas a ciertos síntomas sexuales no pueden centrarse exclusivamente en los genitales ni en la prescripción de ejercicios o tareas sexuales. Resulta imprescindible un abordaje más amplio que incluya las concepciones sobre el amor, la pareja y el deseo; lo imaginario; las identificaciones; los discursos dominantes y sus imperativos; así como la historia singular y el contexto cultural, social y familiar de cada sujeto. Como señala Judith Butler en El género en disputa (1990), el género no es un hecho estable, sino una identidad construida en el tiempo mediante la repetición de actos regulados por normas sociales.


  • Butler, J. (1990). El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad (M. X. Barrachina, Trad.). Paidós. (Obra original publicada en 1990)
  • Fausto-Sterling, A. (2006). Cuerpos sexuados: La política de género y la construcción de la sexualidad (M. Saéz y C. Díez, Trads.). Melusina. (Obra original publicada en 2000)
  • Foucault, M. (2005). Historia de la sexualidad 1: La voluntad de saber (U. Cortés, Trad.). Siglo XXI. (Obra original publicada en 1976)
  • Laqueur, T. (1994). La construcción del sexo: Cuerpo y género desde los griegos hasta Freud (R. Forster, Trad.). Cátedra.