La Vergüenza

La vergüenza y el lugar del Otro

Vergüenza y el lugar del Otro

Tenemos toda una fenomenología de los padecimientos en los que está presente la vergüenza como elemento integrado a una amplia variedad de síntomas e inhibiciones que aparecen en la clínica.

La vergüenza es un afecto que se inscribe en el dominio de lo subjetivo y es el propio sujeto y sólo él quien padece tal reacción emocional y por otro lado a nivel intersubjetivo se inserta en un “sistema relacional”. Y por lo tanto están allí todas las consecuencias que tiene para nuestra vida ese sufrimiento.

Es en relación con otros que nos sentimos avergonzados

En su primera clase del seminario X, Lacan destaca la relación con el Otro, más allá de los otros como semejantes y nos invita a releerla:

“¿Dónde es que Aristóteles trata mejor las pasiones? (…) es en el libro II de su Retórica. Lo mejor que hay sobre las pasiones está tomado en la referencia, en el hilo, en la red de la retórica”.

Aristóteles en su obra Retórica se va a referir a la palabra que se dirige al otro, la valoración ajena, por eso la cuestión relevante para la vergüenza es el lugar del otro; señala una serie de personas ante las cuales es habitual avergonzarnos:

  • Nos importa, para empezar, el juicio que hagan de nosotros quienes admiramos: ya que nos gustaría impresionarlos como ellos nos impresionan a nosotros.
  • Nos importa el juicio también de quienes nos admiran: ya que si quedáramos mal en su presencia, dejarían de hacerlo.
  • Nos preocupa también la opinión de aquellos que nos son semejantes: puesto que solemos competir con ellos para ser mejores o sobresalir en alguna actividad.
  • También nos importan aquellos de quienes necesitamos un favor: nos preocupa enormemente que puedan tener una imagen negativa de nosotros, porque en tal caso podría negarnos su asistencia.
  • Nos preocupa igualmente la opinión que tiene de nosotros las personas con quienes tratamos desde hace tiempo, pero también las que acabamos de conocer.

Aristóteles afirma que no sentimos vergüenza ante aquellas personas cuya opinión despreciamos, ya que su juicio poco nos afecta: los desconocidos.

En cualquier caso, la vergüenza es una emoción que juega un rol importante en la moralidad y siempre implica la idea del otro, ya sea como observador directo -alguien que nos está viendo- o imaginario -cuando nadie nos observa, pero nos comportamos como si lo estuviera haciendo-. De hecho, sentir la presencia ajena vas más allá del hecho de que pueda o no vernos, por ejemplo, si comparamos nuestras propias acciones y logros con la de los demás, y puede pasar que en esta comparación que algo que no considerábamos vergonzoso anteriormente, pueda pasar a serlo.

Cuando uno experimenta vergüenza, sentimos estar expuestos de tal modo que el otro puede ver todo lo nuestro, tanto lo que se da en la superficie ( por ejemplo rubor), como lo que está en el interior.

Bibliografía

  • Aristóteles, Retórica, Introducción, traducción y notas por Quintín Racionero, Madrid, Gredos, 1990. Un recuerdo parcial del sumario de este libro II será suficientemente ilustrativo de lo que afirma Lacan: 2. La ira, 3. La calma, 4. El amor y el odio, 5. El temor y la confianza, 6. La vergüenza y la desvergüenza, 7. El favor, 8. La compasión, 9. La indignación, 10. La envidia, 11. La emulación.
  • Aristóteles Ética NicomáqueaÉtica Eudemia, introducción por Emilio Lledó Íñigo, traducción y notas por Julio Pallí Bonet, Madrid, Gredos, 1985.
  • Lacan, Jacques, Seminario 10: La angustia, clase 1: 14 de noviembre de 1962, establecimiento del texto, traducción y notas: Ricardo E. Rodríguez Ponte, Escuela Freudiana de Buenos Aires.
  • Rodríguez Ponte, Ricardo Revista Acheronta: https://www.acheronta.org/lacan/angustia1.ht
  • Sauval, Michel en: https://www.sauval.com/angustia/s1colera.htm

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