focalización sensorial Pareja desnuda abrazada

La técnica de focalización sensorial

La técnica de focalización sensorial o erotización sensorial de William H. Masters y Virginia E. Johnson es el aporte más significativo de estos investigadores, ya que proponen un cierto descentramiento de lo genital y de la búsqueda del orgasmo como imperativo del discurso social.

La pleasuring, también conocida como sensate focus, tiene como objetivo que las personas se centren durante varios días o semanas en acariciar y masajear mutuamente de forma suave, tierna y amorosa, excepto los genitales. Durante este tiempo, se evita el coito y el orgasmo.

Posteriormente, la doctora Helen Singer Kaplan, investigadora y terapeuta sexual, utilizó la expresión «pleasuring» para referirse a esta misma técnica de focalización sensorial. Esto no es nuevo, ya que existen prácticas orientales que sugieren ejercicios muy similares a los propuestos por estos investigadores, los cuales intensifican la capacidad de experimentar placer en todo el cuerpo y aumentar la sensación orgásmica.

La técnica de focalización sensorial o pleasuring es una práctica que se puede llevar a cabo siempre que se desee o para volver a conectar con el cuerpo erótico y su capacidad para sentir y experimentar placer. Es una práctica de apertura emocional e intimidad que permite aceptar y apreciar la belleza del cuerpo y sus sensaciones de manera íntima y amorosa con la pareja durante el acto de dar y recibir.

Es posible que algunas personas estén más familiarizadas con ser tocadas y acariciadas de manera lenta y suave, mientras que para otras, este ejercicio puede convertirse en una oportunidad para recibir caricias de un modo inusual y nuevo.

Al evitarse completamente el intercambio coital, disminuye la ansiedad de ejecución y la angustia por conseguir un orgasmo, lo que puede resultar en una experiencia completamente nueva para algunas personas. No se recomienda practicar esta técnica sin el apoyo de psicoterapia si existen dificultades en la relación de pareja, ya que sus efectos pueden ser contrarios a los buscados y generar conflicto.

La técnica de focalización sensorial

Para llevar a cabo la técnica de focalización sensorial, se debe:

Crear un ambiente cálido, agradable y cómodo sin posibilidad de ser interrumpidos. Es importante tomar un baño, encender velas y poner música suave. Luego, se debe decidir quién será el primero en recibir, y posteriormente, se recuesta boca abajo con ropa interior o una prenda muy ligera.

El otro integrante acaricia tan suave y lentamente como pueda el cuerpo de su compañero(a), comenzando por la cabeza, nuca, cuello y orejas. Luego, desciende por la espalda y costados, brazos y manos, nalgas y parte interior de los muslos, hasta alcanzar las piernas y los pies. Disfruta del momento, del dar y recibir caricias, sin ninguna meta que alcanzar.

Cuando ambos sientan que es suficiente, cambian la posición, quien está recibiendo caricias se recostara sobre su espalda, de manera que ahora recibirá los estímulos en la parte frontal de su cuerpo. Muy lentamente se acaricia rostro y cuello, pecho, hombros, estómago, vientre, costados, brazos y manos, sus caderas, muslos, piernas y pies. Repetir los movimientos de manera libre, rítmica y siempre de forma muy lenta.

Si estás recibiendo, concéntrate en la respiración, en las sensaciones de la mano sobre la piel. Respira profundamente, emite suspiros, relaja el cuerpo.

Si estás dando, hazlo con la máxima sensibilidad, experimentando el placer de sentir la textura, la forma y la temperatura del cuerpo del otro. Puedes frotar tus manos suavemente una contra la otra antes de comenzar. (No se tocará la vulva, vagina, pechos, clítoris y pene).

Cuando el primer integrante de la pareja haya recibido sus caricias, le tocará el turno al otro, puede ser el mismo día u otro día, tomarse el tiempo necesario para asimilar la experiencia. Si lo desean, cuando ambos hayan dado y recibido caricias, pueden comentar sobre lo que les agradó de su experiencia, o simplemente permanecer abrazados en silencio por un tiempo. Es una experiencia reconfortante, íntima, amorosa y muy placentera.

Bibliografía consultada

Kaplan, H.S. (1988). Manual Ilustrado de Terapia Sexual.
Masters, W.H. y V.E. Johnson (1976). Incompatibilidad Sexual Humana.