MÓNICA NEGRI
Psicoanalista | Psicóloga General Sanitaria | Sexóloga
focalización sensorial

La técnica de focalización sensorial

En el artículo anterior hablamos de los beneficios de la focalización sensorial, dejamos una serie de pautas de cómo realizar el ejercicio de apertura al placer sensorial, paso a paso:

Crea un ambiente cálido, agradable y cómodo, y sobretodo sin posibilidades de ser interrumpidos. Es importante tomar un baño, encender velas y música suave.

Decidir quién será el primero en recibir y posteriormente se recuesta boca abajo con ropa interior o una prenda muy ligera. Disfruta del momento, del dar y recibir caricias, sin ninguna meta que alcanzar.

El otro integrante acaricia tan suave y lento como pueda el cuerpo de su compañero (a), comenzando por su cabeza, nuca, cuello y orejas. Luego descenderá por su espalda y costados, brazos y manos, nalgas y parte interior de los muslos, hasta alcanzar  piernas y pies.

Cuando ambos sientan que es suficiente, cambian la posición, quien está recibiendo caricias se recostará sobre su espalda, de manera que ahora recibirá los estímulos en la parte frontal de su cuerpo.

Muy lentamente se acaricia rostro y cuello, pecho, hombros, estómago, vientre, costados, brazos y manos, sus caderas, muslos, piernas y pies. Repetir los movimientos de manera libre, rítmica y siempre de forma muy lenta.

Si estás recibiendo, concéntrate en la respiración, en las sensaciones de la mano sobre la piel. Respira profundamente, emite suspiros, relaja el cuerpo.

Si estás dando, hazlo con la máxima sensibilidad, experimentando el placer de sentir la textura, la forma y la temperatura del cuerpo del otro. Puedes frotar tus manos suavemente una contra la otra antes de comenzar.

(No se tocará la vulva, vagina, pechos, clítoris y pene).

Cuando el primer integrante de la pareja haya recibido sus caricias, le tocará el turno al otro, puede ser el mismo día u otro día, tomarse el tiempo necesario para asimilar la experiencia.

Si lo desean, cuando ambos hayan dado y recibido caricias, pueden comentar sobre lo que les agradó de su experiencia, o simplemente permanecer abrazados en silencio por un tiempo. Es una experiencia reconfortante, íntima, amorosa y muy placentera.

Es importante dedicarle tiempo al placer y que no se convierta en un acto automático, repetido y monótono.

Bibliografía consultada

Kaplan, H.S. (1988). Manual Ilustrado de Terapia Sexual.
Masters, W.H. y V.E. Johnson (1976). Incompatibilidad Sexual Humana.