Obstáculos en el goce erótico del cuerpo

Obstáculos en el goce erótico del cuerpo

Cotidianamente escucho en el consultorio los sufrimientos en la vida amorosa de los sujetos, desde el aislamiento emocional, las inhibiciones y los síntomas sexuales, la caída del deseo, las decepciones y rupturas amorosas, la búsqueda de relaciones que no proporcionan satisfacción alguna, el aburrimiento, la infidelidad, los celos, la incapacidad de amar, los malos tratos, las dificultades para encontrar a un otro adecuado y los obstáculos en la experiencia sexual que operan en el aquí y ahora, es decir cuando nos embarcamos en una vivencia erótica.

Como menciona Massimo Recalcati en su libro: Ya no es como antes. Elogio del perdón en la vida amorosa “¿qué objetivo puede tener el psicoanálisis si no el de hacer posible precisamente la existencia de vínculos en los que el deseo amoroso hacia el Otro converja con el goce erótico del cuerpo”?

Me centraré aquí en ciertos obstáculos que se dan en los vínculos con respecto al goce erótico del cuerpo.

Obstáculos en el goce erótico del cuerpo

Todos los reflejos viscerales autónomos implicados en la experiencia sexual sólo operan con éxito cuando la persona está tranquila y a “su aire” y todo intento consciente de control, la bloquea. Es preciso abandonarse a la experiencia y abandonar temporalmente todo control y perder hasta cierto punto el contacto con el medio ambiente que nos rodea.

Algunos obstáculos que objetan en el aquí y ahora al estado de abandono sexual y por tal el goce erótico del cuerpo son entre otros:

  • Un medio ambiente no adecuado o antierótico obstaculiza el abandono a la experiencia, es interesante crear un ambiente de apertura y de mutua confianza que permita relajarse y entregarse plenamente a la experiencia.
  • La evitación como mecanismo en algunas personas en establecer una experiencia sexual excitante y estimulante.
  • El temor al fracaso, que suele estar exacerbado por presiones y fuerte ansiedad que bloquea la respuesta sexual fisiológica. El excedente de crítica sobre la propia capacidad de agradar al otro compañero/a que a su vez hunde sus raíces en el temor al rechazo, constituye una gran fuente de ansiedad.
  • La tendencia a erigir defensas intelectuales contra el placer erótico.
  • La dificultad para comunicarse abiertamente sin sentimientos de culpa ni defensas  acerca de las emociones, necesidades y deseos.

Cuando aparecen estos obstáculos, es importante el análisis de los conflictos para trabajar si hay culpa, miedos, prejuicios, o fantasías y en aquellos casos que resulte necesario, explorar algunas técnicas sexuales eficaces.

Orgasmo simultáneo

Estamos inmersos en un mundo de información equívoca y destructiva, el más claro ejemplo es el mito del orgasmo simultáneo, muchas parejas intentan conseguir invariablemente el orgasmo simultáneo al que consideran el objetivo último de la felicidad y de la normalidad sexual. ¡Cuán equivocados están!

El orgasmo simultáneo es más bien una excepción que la regla, es cierto que puede ser una experiencia placentera y extraordinaria, sin embargo sólo lo consiguen ciertas parejas en que la mujer tiene facilidad para alcanzar el clímax y el varón no es “precoz” en su orgasmo.

El efecto compulsivo de obtener un orgasmo simultáneo ejerce un efecto de limitación e inhibición sobre el goce sexual del cuerpo: el varón, intenta frenar y la mujer, por darse prisa. Ambos terminan sintiéndose demasiado culpables para admitir su enfado o fracaso en tal carrera.

Se pueden orientar de otra manera, porque la sexualidad es algo maravilloso sin necesidad de esta simultaneidad aunque sin resignarse a ello. Dar y recibir placer alternativamente, explorar la capacidad de placer que supone la variabilidad de la experiencia o modos de estimulaciones diversas, en que cada cual encontrará el suyo.

Mito de la lentitud femenina

Otro obstáculo es el mito de la lentitud de la mujer para llegar al orgasmo sino se adapta al ritmo del varón impide el estado de abandono y relajación necesarios en la experiencia erótica.

Mitos sobre la virilidad

Los mitos sexuales sobre la virilidad imperante que inducen a las personas a creer erróneamente que un varón tiene que funcionar con cierta frecuencia y regularidad, que debe responder siempre con una erección instantánea y ser capaz de continuar el coito por largos lapsos de tiempo. ¡La experiencia sexual no se halla sometida a un control voluntario!

La evitación inconsciente

Luego tenemos otros obstáculos en el orden de la evitación inconsciente de una sexualidad satisfactoria, que puede darse por culpa inconsciente y aparición posterior de estados de ansiedad, por tal, se evita experimentar el placer sexual y/o adoptan ciertos compromisos insatisfactorios.

Por un lado ahuyentan inconscientemente a compañeros sexuales que podrían ser estimulantes y rehúyen a formas eficaces de estimulación o bien, llenan su existencia de actividades que dejan poco tiempo disponible para experiencias del goce erótico del cuerpos y cuando lo consiguen suelen hacerlo de una manera mecánica.

La evitación de la expresión sexual satisfactoria debido a la ansiedad que estas vivencias movilizan, los sujetos suelen centrar su atención en los estímulos genitales y en el orgasmo, despreciando el potencial sensual del resto del cuerpo y del erotismo no orgásmico. El orgasmo produce un desahogo, debido a que la tensión sexual que provocaba la angustia ha quedado finiquitada…provisionalmente.

Quisiera para finalizar hacer referencia a la situación actual de cierto psicoanálisis “lacaniano” que, “en términos más radicales, retoma la topología de la esfera: se considera el goce como “radicalmente autoerótico” (goce del Uno-solo), pensado fuera de toda semántica, es decir por fuera de toda estructura de lenguaje; propone un inconsciente real concebido como dato inmediato y no como hecho de discurso. Dando un paso más, actualmente se plantea “una suerte de realismo radical” donde la inexistencia de la relación sexual, tal como Lacan lo formuló, reaparece en la relación corporal, no epistémica”.

Imagen: Pintura “Erotic Scene” de Pablo Picasso, 1902, Autorretrato

Bibliografía citada y/o consultada

Helen, SINGER KAPLAN, La nueva terapia sexual I y II Alianza Editorial.

Débora MESCHIANY – María Inés SARRAILLET, La referencia sexual en el psicoanálisis “lacaniano” https://elreyestadesnudo.com.ar/wp-content/uploads/2015/09/La-referencia-sexual-en-psicoan%C3%A1lisis.pdf

Massimo RECALCATI, Ya no es como antes Elogio del perdón en la vida amorosa, Trad. de Carlos Gumpert.

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