Enunciados contrafacticos

Los enunciados contrafácticos: y si hubiera…

Enunciados contrafácticos

Rolf Tarrach en su libro El placer de decidir [1], afirma que no tiene ningún sentido preguntarnos cómo habría sido nuestra vida si en vez de las decisiones que tomamos hubiésemos decidido lo contrario, escribe: Los razonamientos contrafactuales son ejercicios de poca utilidad y fútiles… es mucho más interesante prepararse para tomar bien la siguiente decisión importante de nuestra vida … No podemos vivir vidas alternativas…Vivamos de la mejor forma posible la vida que sabemos que existe”.

En lógica modal y en otras disciplinas como historia, lingüística, física ó economía se llama enunciados contrafácticos a todo acontecimiento o situación que no ha sucedido en el universo observable, pero podría haber ocurrido. Entonces, el acontecimiento o la situación forman parte de un universo posible, mientras que el acontecimiento o situación actuales forman parte del universo fáctico, actual o real.

Reproduciré la definición y algunos ejemplos de los enunciados contrafácticos que da Ferrater Mora (1969) en su Diccionario de Filosofía.

“Un condicional contrafáctico -que podemos llamar simplemente un contra fáctico)- es definido como un enunciado condicional en el cual interviene la noción de posibilidad, expresada gramaticalmente por la introducción del subjuntivo.

Y orienta con los siguientes ejemplos:

  • Si Julio César no hubiera cruzado el Rubicón, otra hubiera sido la suerte de Roma.
  • Si el vaso se hubiese caído se habría roto.
  • Inclusive si hubiera tomado la medicación no habría sanado.
  • Si Fichte fuera Hegel, habría escrito la Fenomenología del Espíritu.  
  • Si supiera mucho, sería secretario perpetuo de la Academia.
  • Si el átomo de calcio tuviera 36 electrones, no ocuparía el vigésimo lugar en la tabla periódica de los elementos

¿Qué hubiera pasado si…?

Evidentemente los enunciados contrafácticos se utilizan diariamente como parte de nuestra forma de pensar: ¿Qué hubiera pasado si…? es una pregunta que todos nos hemos planteado en la vida cotidiana.  Es claro nuestro interés en las posibles consecuencias derivadas de haber optado, en un momento cronológicamente anterior, una decisión diferente de aquella por la que en ese momento nos inclinamos y que, por tanto, hubiese encaminado nuestra trayectoria vital posterior por otro camino distinto en términos amorosos, académicos, laborales…

En mi experiencia clínica estas producciones espontáneas, versiones alternativas del pasado en que una alteración en la serie de sucesos conduce a un resultado distinto del que realmente ocurrió no “reflejan” y/o representan la realidad y/o el mundo fáctico, sino, a una “realidad” imaginada. Y esta irrupción de lo imaginario en el discurso bajo el disfraz de objetividad pone en juego algunas “heterotopias” que inquietan, no por la coexistencia de lo imaginario y la representación de lo real, sino por desnudar la lógica del lugar donde se produce esta coexistencia, es decir, el lenguaje.

¿Cuál es el sentido de ocuparse de lo que no ocurrió?

Las ocurrencias del condicional contrafáctico me interesa en el tratamiento psicoanalítico, es decir, cuando algún analizante expresa condicionales contrafácticos, por ejemplo: si hubiese llegado a tiempo, no se caía de la escalera, lo utiliza en general cuando hace planes, o cuando expresa algo del orden del arrepentimiento o atribuye o distribuye culpas. Las consecuencias emocionales y la posición subjetiva se inclina a la tristeza o frustración, la duda, la vergüenza, la responsabilidad y la insatisfacción por las decisiones tomadas.

De hecho, sólo una vez que hemos tomado una decisión acerca de qué camino tomar es posible, retrospectivamente proyectar «otra vida posible» que niega quienes somos en la actualidad. Vivimos en dos ocasiones: antes de actuar cuando nos acosan las dudas: ¿Qué hago? ¿Qué camino elijo? y después, el arrepentimiento ¿Y si hubiera elegido tal o cual camino?

Contrariamente a todas nuestras intuiciones, dirá H. Bergson, lo posible no antecede lo real, sino que le sucede. La posibilidad es una creación de la libertad misma, y esta es inseparable del tiempo: la ilusión de «lo posible» nace de nuestros afectos: una vez la acción que nos transforma en quienes somos ha sido efectuada, nuestra conciencia se intensifica. Al tener extrema conciencia de lo que hemos hecho, elegido, proyectamos retrospectivamente la acción alternativa como un posible.

Es porque vivimos en el tiempo que creamos y nos rodeamos de «caminos no elegidos».

[1] Rolf, Tarrach, El placer de decidir, Ediciones B S.A., Barcelona, 2016.


Things that might have been

Pienso en las cosas que pudieron ser y no fueron.
El tratado de mitología sajona que Beda no escribió.
La obra inconcebible que a Dante le fue dado acaso entrever,
ya corregido el último verso de la Comedia.
La historia sin la tarde de la Cruz y la tarde de la cicuta.
La historia sin el rostro de Helena.
El hombre sin los ojos, que nos ha deparado la luna.
En las tres jornadas de Gettysburg la victoria del Sur.
El amor que no compartimos.
El dilatado imperio que los Vikings no quisieron fundar.
El orbe sin la rueda o sin la rosa.
El juicio de John Donne sobre Shakespeare.
El otro cuerno del Unicornio.
El ave fabulosa de Irlanda, que está en dos lugares a un tiempo.
El hijo que no tuve

Jorge Luis Borges


Bibliografia citada y/o consultada

Borges, Jorge Luis, Poema publicado originalmente en la colección Historia de la noche (Buenos Aires, 1977) y recogido en J. L. Borges (2005 [orig. 1996]), Obras completas, Barcelona, RBA Editores – Instituto Cervantes, vol. III, 189. Vid. un análisis del mismo en McDermid (2005).

Revista Digital Filosofía&Co https://www.filco.es/decidir-pilar-de-nuestra-existencia/

Rolf, Tarrach, El placer de decidir, Ediciones B S.A., Barcelona, 2016