Frida Kahlo y Chavela Vargas

La risa

Si algo caracteriza al humor es que no se lleva bien con ninguna otra emoción: ni con la ira o el enfado, ni con el orgullo o la ofensa. Reírse de uno mismo o de la propia situación implica una cuota de humildad y autocrítica que no es compatible con emociones como la arrogancia o el enojo.

El humor juega con el absurdo, la paradoja y el sinsentido. Reírse requiere cierto desapego de uno mismo, de nuestras ideas y certezas. La risa tiene ese elemento lúdico que no casa bien con estados de gravedad, susceptibilidad o solemnidad excesivas. Al contrario de la ira y el orgullo que buscan imponer su coherencia a cualquier precio.

La obra principal de Bergson sobre el tema del humor es «La risa: ensayo sobre el significado de lo cómico», publicada en 1900. El objetivo filosófico de Bergson es analizar la naturaleza y significado de lo cómico.

Es una obra intermedia en la filosofía de Bergson y está relacionada tanto con su obra previa «Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia» como con su obra posterior «La evolución creadora».

Las condiciones de la comicidad

El punto de partida de La risa es el de que lo cómico no puede darse fuera del ámbito humano. Junto a esta premisa, Bergson señala otras condiciones sine qua non para que se dé el fenómeno de la comicidad: la risa debe proceder de la inteligencia y no podría darse si no fuera, por momentos, ajena a toda emoción —“lo cómico, para producir todo su efecto, exige como una anestesia momentánea del corazón. Se dirige a la inteligencia pura”—. Otra característica, es que la risa exige la complicidad del grupo, de modo que lo cómico no se da —no puede darse— en el aislamiento; tiene, en suma, una “significación social”.

Para el autor, el humor se origina cuando observamos situaciones en las que se espera un comportamiento rutinario, mecánico o predecible, pero en su lugar, ocurre algo inesperado, fresco, algo vital. Esta sorpresa o tensión entre lo esperado y lo ocurrido es lo que provoca la risa. Una especie de «anestesia momentánea de la sensibilidad», sorpresa que genera la risa y nos ayuda a cuestionar ciertas normas, convenciones y aquellas convicciones que pueden haber perdido su vitalidad.

A través de su análisis del humor, Bergson busca comprender cómo la risa y el cómico pueden ayudarnos a conectarnos con la vitalidad y la creatividad de la vida.

La duración y el tiempo

Su enfoque filosófico sobre el humor está influenciado por sus ideas sobre la duración, el tiempo y la intuición, que son conceptos centrales en su filosofía: la importancia de la intuición como una facultad que permite comprender la individualidad y la naturaleza de las cosas, superando las limitaciones de la inteligencia y el instinto. Y la vida se presenta como una evolución en el tiempo, y critica la tendencia de la inteligencia a simplificar y ordenar el tiempo como espacio.

La duración es crucial para captar la autenticidad de la realidad, desafía el determinismo y sostiene la libertad humana, ya que cada momento es único y original.

El humor y la risa surge cuando se produce un desacople entre lo formal y lo vital, entre la rigidez de los moldes sociales y la espontaneidad de la vida, una manifestación de inteligencia e ingenio, no sólo es un proceso fisiológico, y requiere cierta flexibilidad mental.

El humor, a menudo basado en la sorpresa y la ironía, nos insta a contemplar distintos puntos de vista y a ver más allá de nuestras propias interpretaciones. Podemos explorar situaciones desde ángulos inesperados, lo que puede ayudarnos a ampliar nuestra comprensión hacia diversas perspectivas. En contraste, cuando estamos ensimismados en la susceptibilidad y la certeza de tener la razón, tendemos a cerrarnos a las opiniones contrarias y a negarnos a considerar otras opciones.

Referencias bibliográficas: Bergson, Henri «La risa: ensayo sobre el significado de lo cómico», publicada en 1900.

Imagen: Frida Kahlo y Chavela Vargas